lunes, 24 de mayo de 2010

Remolino en el pecho de magia indescriptible, de sonidos huecos, de transformación, de belleza sin encontrar la palabra para trasmitir el que se hinche la vida en mi interior, cómo puede ser que sea tan hermoso, tan real y a la vez tan efímero. No veo separación , mis ojos están en otro lado..

En este instante, la vida no precisa un por qué, un para qué

aunque este estado dure un segundo

que paz..



sábado, 24 de abril de 2010

giros




sumergida en esta espiral que me atrae al centro y un segundo después me vomita hacia la frontera de su fin..
ir y venir
rodar pendiente abajo - botón review -, y ahora para arriba

por favor.. una silla para sentarme y escuchar al viento
un perderme en el silencio de la vela que, sin pedir nada a cambio, me acompaña eterna

acariciar tu corteza aspera, mi vocal desafinada.

jueves, 11 de marzo de 2010

segundos que pasan


Algo así como dejarme de pensar, como desdibujarme, como salir de la frontera de mi mente, como aguantar el aire antes de entrar al agua/eter, como un mirarte y darme cuenta que los misterios no me serán develados nunca, una vida y miles más para entrar en este juego, y disfrutar el juego, y disfrutar el vuelo, y seguir detenida observándolo todo, y moverme para dejar de retenerte, y sentarme a ver el sol partir..





viernes, 8 de enero de 2010

alrededor


dónde están apoyados mis pies?
cuál es el color del cielo?
qué cargo en mis hombros?
de quién son los ojos donde descanso?


No se.

sábado, 12 de diciembre de 2009

ainulindalë


La Música de los Ainur

En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y estuvieron con él antes que se hiciera alguna otra cosa. Y les habló y les propuso temas de música; y cantaron ante él y él se sintió complacido. Pero por mucho tiempo cad
a uno de ellos cantó solo, o junto con unos poco,mientras el resto escuchaba; porque cada uno entendía aquella parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía él mismo, y eran muy lentos en comprender el canto de sus hermanos. Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía. Y sucedió que Ilúvatar convoco a todos los Ainur, y les comunicó un tema poderoso, descubriendo para ellos cosas todavía más grandes y más maravillosas que las reveladas hasta entonces; y la gloria del principio y el esplendor del final asombraron a los Ainur, de modo que se inclinaron ante Ilúvatar y guardaron silencio. Entonces les dijo Ilúvatar: -Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así les place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción. Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y laúdes, pífinos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas, rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío. Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocaran correctamente y tendrán Ser en el momento en que aparezcan, pues todos entenderan plenamente la intención del Único para cada una de las partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los pensamientos de ellos el fuego secreto.

El silmarillion. J.R.R. Tolkien.





domingo, 29 de noviembre de 2009

presente en palabras pasadas

Amaneceres y crepúsculos.
Ocres de otoño, vidrio azul invernal, aroma d
e colores en primavera, fuego intenso de verano.
Creciente, llena, menguante, nueva.
Ciego el hombre que no reconoce los ciclos naturales que lo rodean.
Ciego el hombre que no ve la naturaleza cíclica de la mujer.
Perdida aquella mujer que no intuye su propia naturaleza, su propio ritmo, el que acompaña a la luna.




Reflejo
espejo quimérico rodeado de noche
hoy mis ojos se iluminan al ver tu cuerpo completo


reflejo delirante
por fin me comprendo semilla de tu alma

repito en mi interior tus ciclos
épocas recurrente de renacimiento y muerte
de luz y sombra

y el eco que entonan tus silencios me envuelve

una parte de tu rostro oculto
pretendiendo que el viento te descifre y regale su danza frenética
hechicera de lo impenetrable
hoy pido que me abraces mientras duermo.



martes, 10 de noviembre de 2009

destino detenido


una mujer habita mis huesos
es la misma que sueña cielo y tierra
queriendo creer que las moiras distraídas se olvidan de mirarla
busca la palabra exacta, por eso calla
es silencio.

Solo pretende curar
aun sin conocer la hierba bendita